Javier Aguirre llega al Estadio Ciudad de México con la Selección Mexicana buscando el boleto a la siguiente ronda del Mundial 2026. El Vasco confía en que la afición actúe como un factor extra y ha reforzado el análisis del rival con un equipo técnico más amplio en la Federación.
Ecuador aparece como uno de los equipos más intensos del torneo, según Aguirre, que espera una presión alta, sacrificios constantes en la recuperación y combates cuerpo a cuerpo. El técnico comparó el estilo con el de Sebastián Becacece y advirtió que la preparación incluyó observadores para las posibles rivales, por lo que el duelo no tomó por sorpresa al cuerpo técnico. La localía, recordó, ha sido históricamente positiva para México en casa.
El entrenador destacó la madurez de los jugadores jóvenes de diecisiete, diecinueve, veinte y veintiún años, que salen al campo sin miedo al éxito. También mencionó el optimismo general del grupo y la motivación extra de tener al país respaldando al equipo. Aguirre admitió haber aprendido de eliminaciones pasadas ante Estados Unidos en 2002 y Argentina en 2010, asegurando que lo importante es no repetir los mismos errores.
Se espera el regreso de César Montes y Johan Vásquez como pareja central, el retorno de Jesús Gallardo y la inclusión de Brian Gutiérrez en el mediocampo junto a Luis Romo y Erik Lira. En ataque, Raúl Jiménez encabezaría la delantera con Julián Quiñones y Roberto Alvarado. Aguirre señaló que jugar en casa obliga a un doble esfuerzo, pero la ilusión del plantel sigue intacta.
El Vasco confía en que la afición se convierta en el jugador número doce sin que la presión adicional desvíe el foco del partido.