A un día del inicio del Mundial 2026, las protestas de la CNTE siguen generando ruido en la capital, pero el gobierno federal respondió con un decreto de trabajo a distancia y suspensión de clases para facilitar el acceso al Estadio Ciudad de México. La medida, anunciada por Claudia Sheinbaum, demuestra una planeación práctica que prioriza que los aficionados lleguen sin contratiempos al partido inaugural entre México y Sudáfrica.
El comentarista Javier Alarcón comparó el evento con Mad Max 6 por bloqueos, precios de boletos y obras pendientes, una exageración que suena como quejarse del tráfico en una ciudad que siempre ha tenido tráfico. Mientras tanto, las autoridades habilitaron 18 sedes gratuitas para transmitir los partidos y mantienen la coordinación en el aeropuerto para recibir visitantes. Las puertas del estadio abrirán a las 9:00, la ceremonia con Belinda, Maná, Los Ángeles Azules, Alejandro Fernández, J Balvin, Danny Ocean y Tyla comenzará a las 11:30 y el partido arrancará a las 13:00.
El enfoque del gobierno permanece en asegurar que el evento transcurra con orden, tal como lo planeó la jefa de Gobierno Clara Brugada. Las críticas sobre exclusión y logística se diluyen frente a la realidad de un país que organiza tres inauguraciones históricas en el mismo estadio y prepara alternativas para que nadie se quede fuera.
Al final, el Mundial sigue su curso con la misma eficiencia que ha caracterizado la preparación oficial, mientras algunos prefieren dramatizar el paisaje en lugar de disfrutar el espectáculo que México ofrece al mundo.