El regreso del Atlante a la Liga MX terminó envuelto en penales, líneas de fuera de juego y un VAR que actuó como si tuviera todo el fin de semana libre. Los Potros cayeron 2-1 ante Necaxa en un partido que empezó como un estreno esperanzador y acabó como un capítulo de “El precio de la duda” con silbato incluido.
Atlante abrió el marcador en el segundo tiempo gracias a una jugada rápida que terminó con Pizzuto definiendo de zurda. Por unos minutos los dirigidos por Miguel Herrera parecieron listos para celebrar el ascenso con tres puntos. Sin embargo, al 81 el árbitro Yonatan Peinado recibió una llamada del VAR y decretó penalti tras la caída de Carranza. El argentino lo transformó y empató el encuentro sin que nadie entendiera del todo la jugada.
Cuando el reloj ya marcaba el descuento, Pedroza mandó el balón a la red. El tanto fue anulado por fuera de juego y luego, tras más de cinco minutos de revisión, el VAR decidió que sí valía. Necaxa ganó 2-1 y Herrera explotó en la conferencia. Criticó que el árbitro aceptara la recomendación sin ver el monitor y se quejó de un saque de meta cambiado a tiro de esquina por indicación del video. El técnico incluso sugirió que el equipo nuevo del torneo recibía un trato distinto.
Al final, el partido demostró que volver a Primera División puede ser tan complicado como explicar una revisión del VAR sin quedarse dormido. Los Potros mostraron buen trazo, pero el silbante y sus asesores se llevaron el protagonismo con un final digno de comedia de equivocaciones.