Jude Bellingham sorprendió en zona mixta al responder en español sobre México. El mediocampista inglés elogió el corazón del Tri y destacó especialmente a Erik Lira, a quien describió como un corredor incansable que llenó el campo durante los noventa minutos. Su doblete en apenas 98 segundos abrió el marcador, pero el jugador del Real Madrid prefirió hablar del rival antes que de sus goles.
El partido en el Estadio Azteca, retrasado por tormenta y ante ochenta mil espectadores, transcurrió entre cánticos de Los Ángeles Azules y abucheos a temas británicos. Bellingham reconoció que México nunca fue un rival menor, incluso cuando Inglaterra jugó con diez hombres tras la expulsión de Jarell Quansah. Raúl Jiménez descontó de penal y Julián Quiñones había anotado antes del descanso, manteniendo viva la esperanza hasta el final. El inglés también salvó sobre la línea un remate de César Montes, gesto que resumió una noche caótica donde ambos equipos dejaron todo.
Bellingham definió la jornada como la mejor de su carrera con Inglaterra y pidió a los aficionados británicos saltarse escuela y trabajo para celebrar. Harry Kane, autor del tercer gol, lo llamó simplemente un partido loco. La afición mexicana, pese a la eliminación, recibió halagos por su ambiente y por haber obligado a Inglaterra a sudar cada balón. Lira, sin asistencias ni goles, se llevó el mayor cumplido individual por su distribución y esfuerzo constante, demostrando que un solo jugador puede complicar incluso a los mejores.
La victoria inglesa llevó al equipo a cuartos de final contra Noruega, pero el recuerdo que Bellingham se llevó del Azteca fue el de una hinchada imponente y un mediocampista que corrió como si el resultado dependiera solo de sus piernas.