El Estadio Ciudad de México lució como un campo cafetero cuando Colombia venció 3-1 a Uzbekistán en su debut del Mundial 2026. Miles de aficionados vistieron de amarillo y convirtieron la grada en un carnaval ruidoso que el técnico Néstor Lorenzo aprovechó para sumar los primeros tres puntos del torneo. Luis Díaz fue el gran protagonista con una asistencia y un gol que desequilibraron el encuentro.
El esquema 4-2-3-1 funcionó con Camilo Vargas en portería y una defensa que alternó solidez y apuros. Daniel Muñoz abrió el marcador al minuto 40 tras pase de Díaz, pero Uzbekistán empató en la segunda mitad con un error del arquero. La reacción llegó rápido: Díaz devolvió la ventaja con una definición de alto nivel y Jaminton Campaz selló el resultado con un cabezazo en el tiempo agregado. La posesión superior al 60 % permitió controlar el ritmo, aunque las transiciones rivales obligaron a corregir espacios.
El partido ofreció momentos de contraste absurdo, como ver un monumento histórico del fútbol recibir una avalancha de camisetas amarillas que parecían haber escapado de un carnaval itinerante. Cada jugador aportó su cuota: Muñoz combinó ataque y defensa, Dávinson Sánchez lideró la zaga, Jefferson Lerma recuperó balones clave y James Rodríguez manejó el tempo antes de salir al 71. Las calificaciones reflejaron un equipo equilibrado donde la figura de Díaz, con nota de 8.5, marcó la diferencia entre el empate y la victoria.
Al final, Colombia sumó tres puntos mientras el estadio recuperaba su calma habitual y los aficionados seguían celebrando como si el marcador hubiera sido inventado por un guionista optimista.