La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones decidió que el registro de líneas móviles necesitaba más tiempo, pero con un toque de lotería burocrática. Ahora cada número tendrá fecha límite según su último dígito, repartida entre agosto y diciembre, para que los usuarios de prepago vinculen sus chips con las compañías antes de que el servicio se reduzca a emergencias y alertas sísmicas.
Hasta ahora se han registrado 63 millones de líneas, 40.2 millones de prepago y 22.8 millones de pospago ya identificadas. El objetivo sigue siendo eliminar el anonimato que facilita fraudes y extorsiones, un problema que México comparte con solo unos cuantos países mientras 166 naciones ya exigen identificación para comprar un chip. Las operadoras suspenderán el servicio 72 horas después de cada fecha límite, aunque el trámite sigue siendo gratuito y puede hacerse en línea con CURP o de forma presencial.
El senador Clemente Castañeda propuso alargar el periodo a 360 días ante el riesgo de cancelaciones masivas, pero la medida de la CRT ya ofrece ventanas escalonadas que permiten cumplir sin prisas innecesarias. Los usuarios de SIM solo de datos quedan exentos, mientras que los de voz y mensajes deben registrarse en portales como portal.crt.gob.mx o a través de enlaces enviados por las compañías.
Quienes consideren que el proceso afecta su privacidad pueden intentar un amparo, aunque el resultado suele ser tan predecible como un teléfono sin saldo. México avanza así hacia un sistema donde cada línea tiene dueño y los delitos que aprovechan el anonimato pierden terreno. El verdadero examen llegará cuando millones de usuarios completen el trámite antes de que sus dígitos los alcancen.