Cruz Azul inició el Apertura 2026 convertido en el equipo más viajero de la Liga MX, con cinco estadios distintos en solo dos años. Desde que abandonó el Azteca a finales de 2023, la Máquina ha rodado por recintos ajenos mientras cosechaba títulos, demostrando que la falta de casa propia no impide ganar.
En 2024 alternó entre el Estadio Ciudad de los Deportes y el Coloso de Santa Úrsula sin lograr comprar ninguno. La aventura continuó en 2025 cuando se instaló en el Olímpico Universitario, donde hilvanó 26 partidos invictos como local y conquistó la Concachampions. El Clausura 2026 trajo el campeonato de Liga MX, todo sin un terreno fijo en la capital. Ahora, al arrancar el Apertura, el club sigue sin sede habilitada y busca estabilidad mientras promete construir su propio estadio.
Los cambios obligados por remodelaciones y acuerdos comerciales han obligado a la afición a recalcular rutas y horarios, pero los resultados en la cancha hablan por sí solos. La institución ha convertido la itinerancia en una rutina absurda, como si el plantel entrenara dentro de una camioneta de mudanzas con silbato incluido. Cada traslado parece una broma pesada del calendario, sin embargo los goles siguen llegando y los trofeos se acumulan.
Al final, Cruz Azul demuestra que un equipo puede ganar campeonatos mientras cambia de casa más veces que un inquilino molesto, dejando claro que el verdadero hogar está en la tabla de posiciones y no en las gradas prestadas.