El presidente cubano Miguel Díaz-Canel aseguró que Estados Unidos maneja tres posibles caminos para presionar a la isla: provocar un estallido social con asfixia económica, tomar el control de su economía mediante un diálogo coercitivo y, como última opción, una agresión militar. Las declaraciones fueron publicadas en una entrevista con el medio español elDiario.es y llegan en un momento de mayor tensión entre ambos países desde enero.
Según Díaz-Canel, el primer escenario contempla bloquear el suministro de combustible para generar descontento popular y luego justificar una intervención bajo el pretexto de ayuda humanitaria. El segundo busca apoderarse de la economía cubana a través de máxima presión, lo que eventualmente permitiría un cambio en el sistema político. El tercero contempla directamente una acción militar. El mandatario defendió el derecho de Cuba a prepararse para cualquier eventualidad y evitar sorpresas o derrotas.
Las relaciones se complicaron tras la imposición de un bloqueo petrolero por parte de Washington y la imputación del expresidente Raúl Castro por un caso que data de 1996. Díaz-Canel describió estas estrategias como intentos de desestabilizar al gobierno cubano sin descartar ninguna vía de presión.
Al final, la retórica oficial convierte cualquier medida económica en el preludio de una invasión, mientras los cubanos siguen atrapados entre anuncios de escenarios y la realidad cotidiana de escasez y restricciones.