México ya sabe que el domingo 5 de julio a las 18:00 recibirá a Inglaterra en el Estadio Ciudad de México. Los Tres Leones llegan cargando un historial favorable, pero el inmueble guarda un recuerdo incómodo para ellos: hace cuarenta años el Tricolor les ganó sin pedir permiso y con público propio.
En junio de 1985, Bora Milutinović dirigió un equipo que venció 1-0 a una Inglaterra con Gary Lineker y Peter Shilton. Luis Flores marcó el gol que dejó al combinado europeo sin respuestas. Aquella victoria sirvió de impulso antes del Mundial 1986, donde México llegó a cuartos de final. Ahora el mismo escenario repite la cita, aunque con boleto a la siguiente ronda en juego.
El único duelo mundialista entre ambos ocurrió en 1966 en Wembley. Inglaterra ganó 2-0 con goles de Bobby Charlton y Roger Hunt. Antes, en 1959, México ya había vencido 2-1 a los británicos en el Olímpico Universitario. Estos antecedentes convierten el partido en algo más que un cruce de octavos: es una revancha con cuatro décadas de polvo acumulado.
Inglaterra llega consciente de que el Azteca no perdona altitude ni ambiente. México, invicto y sin goles en contra en el torneo, intentará repetir la fórmula de 1985. El recuerdo de Flores y Bora sigue circulando como una advertencia divertida: a veces las figuras europeas se topan con estadios que no leen currículums.
El Tricolor busca convertir la historia en ventaja y avanzar a cuartos. El Estadio Ciudad de México, en su última función del certamen, podría cerrar con otro capítulo que los ingleses preferirían olvidar.