El gobierno de Estados Unidos calcula que el muro fronterizo con México estará listo a finales de 2027, según anunció Rodney Scott, responsable de la CBP. La estructura de vigas reforzadas recorrerá desde San Diego hasta el Golfo de México, salvo tramos específicos, y se complementará con vigilancia electrónica prevista para mediados de 2028. A pesar de las protestas que paralizaron temporalmente a ICE y la Patrulla Fronteriza en ciudades como Los Ángeles y Mineápolis, las obras avanzaron sin interrupciones.
Scott detalló que se construyen unas seis millas diarias y ya se completaron 110 millas desde el inicio de la administración, manteniéndose por delante del calendario y por debajo del presupuesto. Toda la ribera del Río Grande, más de dos mil kilómetros, contará con barreras físicas. El objetivo principal sigue siendo frenar tanto el paso de indocumentados como el narcotráfico, y los datos oficiales registran una baja apreciable en ambos rubros. Trump aseguró que la Patrulla Fronteriza no ha liberado a ningún migrante irregular dentro del país en el último año.
Sin embargo, Scott reconoció que las nuevas barreras generan desafíos inesperados. Los carteles utilizan drones para vigilar agentes y transportar drogas a lo largo del río, mientras túneles siguen apareciendo en zonas estratégicas. El resultado es una frontera cada vez más fortificada que parece más un videojuego de defensa que una solución definitiva.