Erling Haaland decidió que el Mundial 2026 no bastaba con eliminar a Brasil y caer ante Inglaterra. El delantero noruego usó una entrevista con DAZN para declarar que seguía de cerca a México, dirigido por Javier Aguirre, y que le habría encantado cruzarse con el equipo en octavos. La revelación llegó envuelta en elogios a Julián Quiñones y al joven Gilberto Mora, de apenas 17 años, a quienes describió como figuras que ya generan comentarios positivos entre los grandes del fútbol europeo.
La sorpresa creció cuando Haaland explicó que no solo admiraba el nivel de los jugadores mexicanos. También quedó fascinado por el ambiente en las sedes y por la costumbre de los aficionados del Tri de levantar en vilo a personas de otras nacionalidades, una tradición que describió como algo que nunca había visto en otras copas del mundo. Según el goleador, esa mezcla de pasión y hospitalidad convirtió el torneo en un espectáculo fuera de la cancha tan llamativo como dentro de ella.
Mientras tanto, Noruega vivió su mejor actuación histórica al llegar a cuartos de final. Haaland lideró la ofensiva con su habitual presencia física y capacidad de definición, aunque el equipo escandinavo quedó eliminado por Inglaterra. El delantero aprovechó para destacar que, más allá de los resultados, lo que más le impresionó fue la hospitalidad mexicana y el talento de Quiñones y Mora.
Al final, Haaland demostró que hasta los goleadores más letales pueden convertirse en hinchas del Tri cuando el ambiente y el fútbol se combinan de forma tan impredecible.