Omar García Harfuch y Claudia Sheinbaum abordaron en la conferencia matutina del martes un audio atribuido a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, donde supuestamente se ofrece a compartir datos de las mesas de seguridad con el FBI. El secretario de Seguridad aclaró que un primer análisis no revela intención de filtrar información confidencial y recordó que la propia gobernadora ya ofreció explicaciones públicas sobre el contenido.
La presidenta Sheinbaum señaló que todo el mundo ya escuchó la grabación, por lo que el asunto perdió cualquier carácter reservado. Según lo expuesto, el tema está bajo revisión de la Fiscalía General de la República y del Departamento de Justicia de Estados Unidos, aunque ninguna de las dos instancias ha confirmado la apertura de una investigación formal hasta ahora. La controversia surgió el 22 de junio con un primer audio y se intensificó el 13 de julio cuando Héctor de Mauleón difundió una segunda grabación.
El PAN exigió que Marina del Pilar solicite licencia temporal, pero la reacción oficial fue de calma institucional. Harfuch y Sheinbaum trataron el caso como un malentendido amplificado por micrófonos ajenos, sin que se haya comprometido ningún dato sensible ni se haya alterado el funcionamiento de las mesas de seguridad. La gobernadora mantiene su cargo y continúa coordinando tareas habituales con las autoridades federales.
El episodio quedó reducido a una grabación de pasillo que alguien decidió convertir en escándalo nacional. Mientras tanto, las mesas de seguridad siguen operando con normalidad y el gobierno federal mantiene el control del tema sin dramatismos innecesarios. El audio, al final, terminó pareciendo más un ejercicio de política de pasillo que una amenaza real para la soberanía nacional.