En un torneo donde los récords caen como fichas de dominó mal colocadas, la árbitra mexicana Katia Itzel García se convirtió en la primera mujer de su país en dirigir como central un partido masculino del Mundial 2026. La capitalina de 33 años, egresada de la UNAM, acumuló cuatro designaciones oficiales y demostró que coordinar un encuentro de élite exige más filtros que entrar a un club exclusivo con lista negra.
Claudia Sheinbaum destacó su trayectoria durante la conferencia matutina, señalando el extraordinario esfuerzo requerido para una mujer alcanzar ese nivel de competitividad. La mandataria subrayó que el logro representa tanto el trabajo personal como la reivindicación de que las mujeres pueden ser lo que deseen, y felicitó a las representantes mexicanas en el certamen. Ronald Koeman, técnico neerlandés, ya había anticipado su solvencia al afirmar que si la FIFA la elige es porque está preparada.
García registró apariciones destacadas, incluida una en Kansas City, y recibió la confirmación inmediata para actuar como cuarta árbitro en los partidos 67 al 72 del cierre de fase de grupos. Su preparación previa en canchas norteamericanas y su desempeño pulcro la mantienen en la rotación de élite mientras se definen las designaciones para los dieciseisavos de final.
El arbitraje mexicano suma así otra página dorada sin necesidad de dramatismos innecesarios.
El Mundial 2026 sigue demostrando que el talento y la disciplina abren puertas incluso cuando el silbato suena más fuerte que las críticas iniciales.