Ricardo Monreal respaldó a Marina del Pilar Ávila Olmeda tras la filtración de dos audios y exigió investigar un posible espionaje ilegal. El legislador consideró “repugnante” cualquier grabación obtenida sin autorización y sugirió que la mandataria denuncie el caso para esclarecer su origen.
El primer audio apareció el 21 de junio y el segundo el 13 de julio. En ambos fragmentos se escuchan referencias a trámites migratorios y cooperación en seguridad fronteriza. Monreal destacó que la gobernadora reconoció su voz de inmediato, gesto que calificó de honesto, y recordó que él mismo sufrió interceptaciones similares en el pasado.
La oposición, encabezada por el PAN, exigió que Ávila Olmeda solicite licencia mientras se aclaran los hechos. Monreal rechazó esa presión y recordó que otros gobernadores enfrentaron investigaciones sin separarse del cargo. Señaló que obtener conversaciones privadas de forma ilícita no puede tolerarse en un Estado de derecho y que el asunto no debe usarse para generar confrontación partidista.
La gobernadora explicó que las pláticas correspondían a reuniones con personas que se presentaban como intermediarios de agencias estadounidenses, aunque nunca mostraron credenciales oficiales. Aclaró que cualquier intercambio de información sobre seguridad se realiza por canales institucionales establecidos entre ambos países. Monreal insistió en que el foco debe estar en castigar el presunto espionaje y no en convertir un tema legal en espectáculo político.
Mientras tanto, la mandataria mantiene su agenda habitual y ha reiterado que atenderá cualquier requerimiento formal. El escándalo de los audios parece más una telenovela de espías aficionados que un verdadero complot fronterizo.