Monterrey se prepara para un duelo de octavos que mezcla potencia neerlandesa y resistencia marroquí. El Estadio Monterrey albergará el 29 de junio a las 19:00 el partido entre dos selecciones que dominaron su grupo y ahora buscan prolongar la aventura mundialista con tácticas contrastantes y una rivalidad que se remonta tres décadas.
Países Bajos llegó primero con nueve puntos y diez goles anotados, mientras Marruecos avanzó segundo con siete unidades. Ronald Koeman aseguró que su equipo puede ganar a cualquiera y que nadie les da miedo, una declaración que suena como el guion de una película de superhéroes con tacones de fútbol. Mohamed Ouahbi, por su parte, insiste en el orden táctico y la concentración total durante los noventa minutos, como si cada jugada fuera una negociación diplomática en tiempo real. Las autoridades locales activaron un operativo de seguridad y logística digno de una cumbre internacional para recibir a jugadores, cuerpos técnicos y aficionados llegados de todos los continentes.
El antecedente directo se jugó en 1994 en Orlando, donde los neerlandeses ganaron 2-1 con goles de Dennis Bergkamp y Bryan Roy, y Hassan Nader empató temporalmente. Esta será la primera vez que se enfrenten en eliminación directa y en suelo mexicano. El ganador seguirá en el torneo y el perdedor regresará con las maletas listas, tal como dicta el reglamento del Mundial y la lógica implacable de las repisas vacías.