La selección de Países Bajos llegó a Monterrey para enfrentar a Marruecos en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, recibida por una marea de aficionados que llenaron las calles con banderas naranjas y porras entusiastas. El gobernador Samuel García entregó sombreros regiomontanos a cada jugador, creando imágenes absurdas de gigantes neerlandeses bajo el sol norteño mientras avanzaban hacia su hotel entre aplausos locales. El partido se disputará el lunes 29 de junio a las 21:00 horas en el Estadio Monterrey, último encuentro que albergará el recinto en este torneo.
Países Bajos arribó apenas un día antes, contrastando con la llegada anticipada de Marruecos, que ya entrenó en el Estadio Universitario. El equipo de Ronald Koeman lidera el Grupo F con siete puntos, mientras los marroquíes ocupan el segundo puesto del Grupo C con igual puntaje. Virgil van Dijk y Frenkie de Jong fueron los más ovacionados al descender del autobús. El estadio ya vivió tres partidos de fase de grupos: Suecia goleó 5-1 a Túnez, provocando el despido del técnico tunecino; Japón venció 4-0 a Túnez en el partido mil de la historia de los Mundiales; y Sudáfrica clasificó por primera vez a octavos al superar 1-0 a Corea del Sur.
El encuentro número 75 del certamen reúne a dos selecciones que dejaron buenas impresiones iniciales. Monterrey se despide como sede con una fiesta naranja que mezcla cánticos holandeses y tacos locales, demostrando que incluso los molinos de viento más altos pueden adaptarse al ritmo regio. La afición observa divertida cómo un simple sombrero transforma a una potencia europea en algo más cercano y humano, mientras ambos equipos persiguen el pase con la misma intensidad que un portero defendiendo su portería en tiempo de descuento.