Francisco Romo decidió que el Mundial 2026 necesitaba un nuevo fichaje antes de que México enfrentara a Inglaterra. En lugar de esperar el silbatazo, presentó a su hija recién nacida, América Lupita, en un video de Facebook donde la pequeña, envuelta en una manta, escuchaba el cántico “Quiere volar, quiere volar” sin moverse ni una pestaña.
El momento, grabado con la precisión de un penalti en tiempo extra, muestra al padre de 44 años y a otro niño sosteniendo los extremos de la tela mientras la bebé duerme plácidamente. Nada de lanzamientos ni riesgos: solo una manta convertida en campo de entrenamiento y un nombre que mezcla al Club América con el cariño mexicano por Lupita. La publicación explotó porque unía el nacimiento con la euforia tricolor tras la fase de grupos y la victoria ante Chequia.
El video se volvió viral al retratar la obsesión futbolera como un ritual familiar más que como una locura. América Lupita llegó justo cuando miles de aficionados ya planeaban el choque del 5 de julio en el Estadio Ciudad de México. La transmisión por Canal 5, Azteca 7 y TUDN prometía ser el segundo acto de una jornada que empezaba con cuna y terminaba con estadio.
Romo escribió que el día era especial porque volvía a ser papá y México ganaba. La frase final del post, dedicada a su “princess”, resume el ambiente: la afición trata cada victoria como un bautizo colectivo y cada bebé como un futuro socio del club.
Al final, la pequeña ya tiene su primer contrato firmado con la afición. El resto del Mundial solo tendrá que confirmar si América Lupita prefiere volar hacia los cuartos de final o quedarse dormida hasta el silbatazo final.