El Apertura 2026 empezó como una pesadilla para Pumas, pero el equipo universitario decidió que perder 3-0 ante Pachuca era solo el prólogo de una comedia de equivocaciones. En el Estadio Nemesio Diez, los auriazules remontaron un 1-0 en contra y vencieron 2-1 a Toluca, acabando con el invicto escarlata y entregando tres puntos que sabían a venganza personal.
Toluca abrió el marcador al minuto 13 con Jorge Díaz, controlando el balón como si el partido fuera un trámite antes del Campeón de Campeones contra Cruz Azul. Pumas parecía atrapado en su propia área hasta el descanso. En el complemento, los cambios de Antonio Mohamed transformaron el partido en un ejercicio de “ley del ex”: Víctor Arteaga empató al 56 con un disparo de zurda y, siete minutos después, Sebastián Córdova cabeceó el 2-1. Ambos castigaron a su ex equipo con precisión quirúrgica.
Los Diablos presionaron hasta el minuto 95, pero Nicolás Castro falló la igualada más clara. Toluca retiró un defensor para sumar un atacante argentino y terminó defendiendo como si Juninho fuera portero suplente. Pumas, en cambio, reforzó el mediocampo para frenar el ritmo y conservar la ventaja.
Al final, la victoria universitaria demostró que reaccionar a tiempo puede convertir una goleada recibida en simple anécdota de vestidor, mientras Toluca descubrió que dominar el primer tiempo no garantiza nada cuando los exjugadores recuerdan dónde está la portería.