La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que el Fan Fest del Zócalo podría verse afectado por las protestas de la CNTE, aunque aclaró que el acceso al Estadio Ciudad de México para el partido inaugural del Mundial 2026 mañana 11 de junio sigue garantizado. El escenario recuerda a un partido donde el equipo local ya tiene la victoria asegurada mientras el rival discute el color de las camisetas.
Sheinbaum explicó que el gobierno federal y la jefa de Gobierno Clara Brugada prepararon con anticipación 18 sedes gratuitas en la Ciudad de México para transmitir los partidos. Si el Zócalo no puede usarse, los aficionados contarán con alternativas listas. Recomendó salir con tiempo para evitar contratiempos, pero insistió en que todo está coordinado y que quienes tengan boletos llegarán sin problema. Esta tarde, las secretarías de Gobernación y Educación Pública informarán sobre el avance de las mesas de diálogo con el magisterio, demostrando que el gobierno atiende las demandas sin permitir que interrumpan el evento deportivo.
La mandataria también descartó afectaciones en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, donde existe plena coordinación para recibir visitantes. Frente a la alerta de viaje emitida por la embajada de Estados Unidos, Sheinbaum reiteró que México cuenta con toda la seguridad necesaria. El enfoque permanece en que el país organice un Mundial inclusivo y ordenado, con el Estadio Azteca listo para su tercera inauguración histórica.
Al final, las protestas parecen más un eco lejano que una verdadera amenaza. Mientras el balón rueda en el Azteca y millones sintonizan en sedes gratuitas, el gobierno demuestra que la fiesta mundialista avanza con la misma eficiencia que caracteriza su planeación.