En la Mañanera del Pueblo de este lunes, Claudia Sheinbaum respondió con calma quirúrgica a las preguntas sobre el movimiento Tradwife y la propuesta de Household Voting en Estados Unidos. La mandataria dejó claro que solo la oposición y sus aliados parecen entusiasmarse con ideas que suenan sacadas de un manual del siglo XIX.
Sheinbaum señaló que limitar el sufragio al padre de familia ignora a las familias diversas y a las madres solteras, a quienes se les negaría el derecho por supuesta incapacidad. Calificó la noción de absurda, antidemocrática, regresiva, porfirista, conservadora y completamente ajena a la vida actual. Mientras tanto, las declaraciones de la abogada Natalia Torres en un podcast, sugiriendo que solo voten las personas con estudios, generaron otra ola de cuestionamientos por su tono excluyente. Ambas posturas, presentadas como debates frescos, terminaron expuestas como intentos de reducir la democracia a un club con membresía selecta.
La respuesta presidencial contrastó con la lógica de quien propone que el jefe de hogar decida por todos, como si las elecciones fueran un recado familiar que se resuelve en la mesa del desayuno. Sheinbaum mantuvo el foco en la inclusión real frente a propuestas que suenan más a control que a participación ciudadana.
Al final, el episodio sirvió para recordar que el sufragio universal sigue siendo la herramienta más efectiva contra cualquier intento de regresar a formatos donde unos pocos deciden por muchos.