La Selección Mexicana se encuentra a punto de lograr algo que nunca antes había conseguido en las Copas del Mundo al buscar tres victorias consecutivas en la fase de grupos. Tras superar a Sudáfrica y a Corea del Sur, el equipo de Javier Aguirre llega al enfrentamiento contra República Checa con la oportunidad de cerrar una etapa perfecta y dejar atrás décadas de intentos fallidos que han marcado al Tri como un equipo de buenos inicios pero finales irregulares. En el partido inaugural México venció 2-0 a Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México demostrando orden y contundencia que sorprendieron incluso a los más escépticos comparando el resultado con una receta de mole que sale perfecto a la primera. La segunda jornada contra Corea del Sur resultó más complicada con un 1-0 ajustado donde el Vasco Aguirre lo definió como un resultado para recordar aunque el juego fuera olvidable como una película de vaqueros sin tiroteos. Ahora con seis puntos en el bolsillo el equipo asegura su paso a dieciseisavos y apunta más alto buscando emular las grandes actuaciones pasadas pero sin repetir los tropiezos que ocurrieron en ediciones como la de 2002 contra Italia o la de 2018 ante Suecia donde el sueño se evaporó como agua en el desierto. El próximo rival checo representa una prueba seria sin embargo el momento anímico del plantel mexicano parece inmejorable para lograr el pleno de triunfos y romper esa barrera que ha perseguido al futbol mexicano por generaciones. Conseguir esta marca histórica no solo rompería una deuda estadística sino que impulsaría la confianza del equipo rumbo a las rondas eliminatorias donde el objetivo sigue siendo superar el famoso quinto partido como si se tratara de escalar una montaña con botas de payaso. La afición ya sueña con escribir una página dorada en Guadalajara o donde sea que se defina el destino del Tri en este Mundial en casa mientras los jugadores entrenan con la determinación de quien sabe que la historia puede cambiar con un buen cabezazo.
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Tri persigue el primer triplete grupero de su historia mundialista