ÚLTIMA HORA
F1 paddock becomes amateur detective squad during Hungarian GPArriola nombra presidente a un ex becario y la Liga MX se pone traje de oficinaLozano busca regreso a Liga MX y los clubes responden como si vendiera autos usadosIA y apuestas declaran a Samy Rivers favorita antes de subir al ringTrump amenaza con aranceles a la lechuga y México responde con microscopios y pacienciaBrugada resalta reducción del 64% en delitos de alto impactoSolo Azucena Cisneros lo logró: Ecatepec sale del top 10 de inseguridadCruz Pérez Cuellar desmiente cancelación de su visaF1 paddock becomes amateur detective squad during Hungarian GPArriola nombra presidente a un ex becario y la Liga MX se pone traje de oficinaLozano busca regreso a Liga MX y los clubes responden como si vendiera autos usadosIA y apuestas declaran a Samy Rivers favorita antes de subir al ringTrump amenaza con aranceles a la lechuga y México responde con microscopios y pacienciaBrugada resalta reducción del 64% en delitos de alto impactoSolo Azucena Cisneros lo logró: Ecatepec sale del top 10 de inseguridadCruz Pérez Cuellar desmiente cancelación de su visa
Internacional

Trump cancela el bombardeo a Irán a última hora porque “las charlas van viento en popa” y hasta el portero del barrio dio el visto bueno

11/06, 13:52:47, 2.png

Donald Trump ha vuelto a demostrar que su política exterior es más parecida a un partido de dominó entre borrachos que a una estrategia seria. A pocas horas de lanzar nuevos ataques contra Irán, el presidente estadounidense anunció en Truth Social que todo se suspendía porque las negociaciones habían subido hasta “los más altos niveles” y contaban con el beneplácito de una lista de países que parece sacada de un censo de la ONU: Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Qatar, Turquía, Pakistán, Baréin, Kuwait, Jordania, Egipto y “otros”. O sea, que hasta el tío que vende té en el desierto dijo que sí.

El giro dramático llegó después de que Trump amenazara con golpear “muy fuerte esta noche” e incluso coqueteara con la idea de quedarse con la isla de Jarg, el corazón del petróleo iraní. Parecía que íbamos a tener otro capítulo de la telenovela “Golfo Pérsico: la guerra que no acaba nunca”. Pero no. De repente, todo se canceló porque “las conversaciones y los puntos finales” ya estaban aprobados. El bloqueo naval, eso sí, sigue tan campante hasta que firmen el papelito. Fecha y lugar por anunciar, como un concierto de reggaetón que nunca se concreta.

Mientras tanto, en Irán nadie ha abierto la boca todavía y el negociador Mohammad Baqer Qalibaf ya avisó que las decisiones impulsivas pueden hacer que todo explote, la energía se vaya a la mierda y los mercados se conviertan en un caos del que no salen ni en diez años. Traducción: “No te pases de listo, que aquí hay quien también sabe montar numeritos”.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió que redoblen esfuerzos hacia un acuerdo “pacífico, integral y duradero”. Palabras bonitas que suenan a lo que dice la madre cuando los hijos se están matando a almohadazos en el salón. La guerra ya ha dejado miles de muertos, sobre todo en Irán y Líbano, y ha disparado el precio del petróleo como si fuera el alquiler en Madrid. Ahora que Trump frenó los bombardeos, el crudo bajó y las bolsas subieron. Es decir, la economía mundial respira aliviada porque el tipo que quería tomar una isla cambió de idea después de una videollamada.

Al final, lo más ridículo no es que se cancele un ataque a última hora. Lo más ridículo es que todo el mundo actúa como si esto fuera normal. Un presidente que amenaza con invadir una isla petrolera por la mañana y por la tarde dice que mejor lo dejamos para otro día porque “el vecindario está de acuerdo”. Mientras tanto, miles de personas siguen muertas, el petróleo sigue siendo el verdadero rey del cotilleo y el bloqueo naval sigue ahí, como un casero que no te devuelve la fianza hasta que firmes el contrato que nadie ha visto todavía.