Washington. La Corte Suprema de Estados Unidos le ha tumbado a Donald Trump su último invento para quitar la ciudadanía por nacimiento a los hijos de inmigrantes sin papeles. En una votación de 6 contra 3, varios jueces conservadores y progresistas se pusieron de acuerdo para mandar el decreto del 20 de enero de 2025 directo a la papelera de la historia. El argumento de Trump era que esos niños no estaban “sujetos a la jurisdicción” del país. Los jueces respondieron con la Decimocuarta Enmienda en la mano: los críos nacidos en suelo estadounidense son ciudadanos desde el primer llanto, aunque sus padres estén de paso o sin papeles. Esa enmienda, recordaron, salió después de la Guerra de Secesión para que los esclavos liberados y sus hijos tuvieran derechos. Ahora sirve también para que un bebé no se quede sin pasaporte solo porque su madre cruzó la frontera.
Trump, enfadado como un abuelo al que le han ganado el dominó, corrió a Truth Social a pedirle al Congreso que le arregle el desaguisado: “Es una lástima, pero lo compensamos con una ley”. El presidente hablaba del famoso “turismo de nacimiento”, esa costumbre que según él tienen algunas mujeres de parir en Estados Unidos y volver a casa con un pasaporte yanqui de recuerdo. Como cuando vas a un centro comercial y sales con la tarjeta de socio gratis.
Y no ha sido el único varapalo de estos días. La misma Corte le ha confirmado la condena por agresión sexual en el caso de Jean Carroll, le ha permitido seguir contando votos por correo un día después de las elecciones y le ha impedido despedir a la gobernadora de la Reserva Federal como si fuera un becario molesto. Vamos, que Trump está teniendo una racha peor que la de un equipo de fútbol que pierde hasta el partido de las navidades.
Al final, el “derecho de suelo” sigue vivo y coleando, y el presidente se ha llevado otro “no” judicial que suena a “ni lo intentes, que aquí las enmiendas no se cambian por decreto”. Como diría cualquier abuelo español al ver la noticia: “hijo, si quieres cambiar la Constitución, al menos trae algo de beber para los jueces”.