¡Atención, mundo! El vicepresidente JD Vance se plantó en la Casa Blanca como un vendedor de aspiradoras y soltó que el acuerdo con Irán es una victoria total para Estados Unidos, pase lo que pase. Si los iraníes se portan mal, su programa nuclear queda hecho polvo; si se portan bien, tendrán una “relación transformadora” con Oriente Próximo. O sea, el clásico “o te portas o te quedas sin postre”, pero con misiles y petróleo de por medio.
Vance repitió hasta el cansancio que ni un centavo de los 300.000 millones de dólares del fondo de reconstrucción sale del bolsillo yanqui. Todo lo pagarán “los socios regionales”, como cuando tu primo te invita a cenar y al final paga tu suegra. Irán solo tocará la plata si cambia de comportamiento, deja de lanzar cohetes y acepta que el estrecho de Ormuz no sea su peaje particular. “No queremos que vuelva a pasar”, sentenció Vance, como el vecino que jura que esta vez sí va a podar el césped.
Sobre Líbano y Hezbolá, el vicepresidente admitió que mantener la paz es “un poco complicado” y que habrá “pequeños brotes de violencia de vez en cuando”. Traducción: esperen explosiones esporádicas, pero por favor, coordinen mejor para que no mueran civiles en Beirut. Hasta reconoció que Trump se frustró con las acciones israelíes en zonas pobladas. ¡Vaya, hasta el “aliado poderoso” necesita que le recuerden que no es una película de acción sin guion!
Los republicanos del propio Trump ya están echando chispas, acusando de cesión ante Teherán. Vance, imperturbable, repite que Washington tiene todas las cartas. Mientras tanto, en Teherán y en las calles de Miami, la gente ya apostaba a que en 60 días todo explota otra vez. Porque, como dice el refrán criollo, promesas de paz y cheques sin fondos, los dos terminan en la misma papelera.
¿Resultado? Otro capítulo de la serie “El mundo promete, el petróleo fluye y nadie sabe quién paga la cuenta”. Vance se va contento porque “Estados Unidos siempre gana”. El resto del planeta, entre escepticismo y resaca, solo puede responder: “Ya veremos, camarada”.