Tulsi Gabbard presentó su renuncia como directora de Inteligencia Nacional durante una reunión en el Despacho Oval este viernes, según informó Fox News Digital. La salida será efectiva el 30 de junio y, según una fuente cercana, la Casa Blanca la obligó a dimitir. En su carta, Gabbard agradeció a Trump la confianza depositada y la oportunidad de liderar la Oficina del Director de Inteligencia Nacional durante el último año y medio, citando el reciente diagnóstico de su marido con un raro cáncer de huesos como motivo principal para priorizar su familia.
Trump anunció en Truth Social que el subdirector principal Aaron Lukas asumirá como director interino. El presidente elogió el trabajo de Gabbard, pero señaló que, con toda razón, ella quiere acompañar a su esposo en su recuperación mientras enfrentan una dura batalla. Sin embargo, el trasfondo incluye tensiones previas: Trump ha insinuado diferencias en el enfoque hacia Irán y en marzo la describió como más blanda que él a la hora de frenar las ambiciones nucleares de Teherán.
La renuncia llega en un momento de alta sensibilidad geopolítica, donde la inteligencia nacional enfrenta presiones constantes. Gabbard, conocida por sus posturas heterodoxas, deja el cargo tras un periodo marcado por debates internos sobre cómo manejar amenazas como el programa nuclear iraní. El cambio de liderazgo podría acelerar ajustes en la estrategia, aunque la versión oficial se centra exclusivamente en el asunto familiar. Mientras tanto, Lukas hereda un puesto donde las lealtades políticas y las prioridades personales suelen chocar con la misma intensidad que un diagnóstico inesperado.