El Departamento de Justicia ha pedido de nuevo a un tribunal federal que levante la orden que paraliza el proyecto del salón de baile del presidente Donald Trump. En un escrito de cinco páginas presentado el domingo, el gobierno alega que el tiroteo del sábado frente a la Casa Blanca demuestra la necesidad urgente de mejorar la seguridad con instalaciones de primer nivel, incluido el nuevo salón de baile. Según el escrito, esta mejora es vital para la seguridad nacional.
El Departamento de Justicia también solicita que se desestime la demanda presentada por el National Trust for Historic Preservation, una organización sin ánimo de lucro creada por el Congreso. Esta entidad ya rechazó retirar su recurso tras un ataque frustrado durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en abril. El hombre armado que disparó contra un puesto de control el sábado fue abatido por los agentes y falleció tras ser trasladado al hospital.
El gobierno insiste en que las instalaciones actuales resultan insuficientes ante amenazas modernas y que el salón de baile aportaría capacidades de última generación. Mientras el tribunal decide si permite continuar las obras, el proyecto sigue generando debate entre quienes priorizan la seguridad y quienes defienden la preservación histórica. El tiroteo parece haber acelerado los argumentos a favor de una Casa Blanca más fortificada, aunque algunos observadores señalan que convertir un salón de baile en escudo antimisiles suena más a película de acción que a reforma arquitectónica habitual.