Un estudio de Allianz Trade publicado este jueves advierte que las olas de calor como la que afecta a parte de Europa podrían costar caro a las economías europeas y a sus finanzas públicas. El informe señala que estos episodios representan un riesgo económico estructural al que Europa está especialmente expuesta, como si el continente hubiera olvidado ponerse protector solar antes de salir al sol.
Según las estimaciones, el crecimiento de los países más afectados podría reducirse entre un 5% y un 7% durante el período 2026-2030. Las pérdidas acumuladas alcanzarían los 240,000 millones de dólares en Francia, 147,000 millones en Italia, 131,000 millones en Alemania y 120,000 millones en España. Las olas de calor se multiplicaron por siete desde los años 1980 y el número medio de muertes por episodio se quintuplicó, mientras el cambio climático intensifica estos fenómenos.
Allianz Trade identifica un umbral crítico en torno a los 30°C, a partir del cual las pérdidas de productividad se aceleran. La caída del rendimiento afecta la rentabilidad empresarial y eleva los costos energéticos en un 1.2% por cada grado adicional. Los ingresos, el consumo de los hogares y las inversiones se resienten, con posibles alzas de precios y desempleo. Entre facturas de aire acondicionado y días de baja productividad, las economías europeas parecen condenadas a sudar la gota gorda mientras intentan mantener el ritmo. El estudio recuerda que ignorar este riesgo equivale a dejar el termostato del futuro en modo desastre sin control.