¡Desde Nueva York, una costarricense quiere salvar el mundo! Rebeca Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica y candidata a secretaria general de la ONU para 2027, prometió ayer que la paz será su bandera si gana el puesto. En una audiencia en la sede de la ONU, advirtió que la confianza en el organismo se está desmoronando más rápido que un castillo de naipes en un huracán.
Grynspan, una de cuatro candidatos en la contienda, lamentó que la ONU se haya vuelto más conservadora que un abuelo con el control remoto, incapaz de meterse en los conflictos actuales. “La paz es el corazón de esta organización. Seré una pacificadora: llegaré antes de que estallen las guerras, agarraré el teléfono primero y viajaré a donde haya fuego. Hablaré con todos, mediaré y trabajaré con el Consejo de Seguridad”, aseguró con más determinación que un héroe de película de acción.
Recordó su rol en la “Iniciativa del Mar Negro” de 2022, negociando con Moscú y Kiev para exportar cereales ucranianos tras la invasión rusa. “La ONU solo fracasa cuando no lo intenta. Debemos intentarlo”, enfatizó. Hija de sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial, afirmó que su vida es prueba de lo que la paz logra. Su segunda prioridad será reformar la organización, porque “defender la ONU hoy es tener el valor de cambiarla”.
Grynspan aspira a ser la primera mujer al mando, enfrentándose a Michelle Bachelet, Rafael Grossi y Macky Sall. Con la ONU en crisis y las grandes potencias ignorando reglas como si fueran multas de tránsito, ¿podrá esta pacificadora restaurar la fe perdida? Esto parece más complicado que armar un mueble sin instrucciones.