¡El estrecho de Ormuz se ha convertido en el parqueadero más exclusivo del mundo! El Mando Central de las Fuerzas Armadas de EE. UU. (CENTCOM) anunció este lunes que 27 buques han tenido que dar media vuelta o regresar a puertos iraníes desde que impusieron un cierre perimetral hace una semana, bloqueando completamente la navegación en la zona. En un post en redes sociales, CENTCOM soltó la cifra como quien presume de multas de tráfico, aunque sin dar más detalles jugosos.
Mientras tanto, Donald Trump, desde su sillón presidencial, confirmó que su mano derecha, JD Vance, ya va camino a Pakistán para una segunda ronda de charlas con Irán. ¿El problema? Teherán está haciendo el papel de novio difícil y no ha dicho si se sentará a la mesa. Según ellos, Washington no va en serio con las negociaciones, sobre todo después de que el viernes pasado los gringos insistieran en mantener el bloqueo naval pese al alto el fuego en Líbano y la supuesta reapertura del estrecho.
Esto parece una partida de ajedrez marítimo con barcos de papel. Irán acusa a EE. UU. de jugar a dos bandas, mientras CENTCOM actúa como el guardia de seguridad que no deja pasar ni una lancha inflable. ¿Será que Vance llega con un ramo de flores diplomáticas o con más ultimátums? La tensión en Ormuz está más caliente que un kebab en verano, y el mundo observa si esto termina en apretón de manos o en un bloqueo aún más absurdo. ¡Que alguien traiga palomitas para este drama naval!