¡Pelea comercial en el horizonte! El Ministerio de Comercio de China salió este jueves con los puños dialécticos en alto tras la recomendación de la Comisión Europea de restringir fondos de la UE para proyectos con inversores de energía de “proveedores de alto riesgo”, categoría en la que metieron a China. ¿Amistad rota o solo un malentendido?
Un portavoz del ministerio no se mordió la lengua y soltó un rotundo “China se niega a aceptarlo y se opone firmemente”. Vamos, que están más molestos que un chef al que le critican la sopa. Aseguraron que vigilarán de cerca las políticas de la UE y tomarán medidas para proteger los intereses de sus empresas. ¿Eso significa un contraataque o solo una mirada intimidante desde el otro lado del mundo?
Además, China exigió a Europa que deje de etiquetarlos como “país de alto riesgo”, como si les hubieran puesto una calcomanía de “peligroso” en la frente. El portavoz pidió que cesen las “prácticas injustas y discriminatorias” contra productos chinos, porque, según ellos, esto es más personal que un drama de telenovela. ¿Acaso la UE teme que las turbinas chinas vengan con un botón secreto de autodestrucción?
Mientras tanto, el ambiente está más tenso que un cable de alta tensión. China promete no quedarse de brazos cruzados, y la UE parece decidida a blindar sus fondos. ¿Será este el inicio de una guerra comercial o solo un berrinche pasajero? Esto pinta más complicado que armar un mueble de instrucciones chinas sin traductor.