¡Sorpresa! Los europeos están más hartos de Estados Unidos que de un lunes sin café: un 74% los ve con malos ojos, un salto de 14 puntos en solo seis meses, según el Eurobarómetro recién horneado por la Comisión Europea. Entre amenazas arancelarias y delirios sobre Groenlandia, la relación transatlántica está más tensa que un reality show.
No solo EE. UU. se lleva el premio al vecino molesto. Rusia se corona con un 83% de rechazo, como si fuera el villano de una película de espías. China no se queda atrás con un 61% de miradas de reojo, mientras que India, con un 41%, parece el primo distante que no cae tan mal. El sondeo, hecho entre marzo y abril en los 27 países de la UE, también revela que un 73% de europeos ven la Unión como un oasis de estabilidad en un mundo que parece un circo sin domador. El apoyo a una defensa común sube al 81%, récord en dos décadas.
Las preocupaciones están servidas: el conflicto en Oriente Próximo lidera con un 25%, seguido por el caos internacional y la guerra en Ucrania. A nivel personal, el coste de vida es el dolor de cabeza estrella, con un 52% de europeos sacando la calculadora hasta para comprar pan.
Mientras tanto, el apoyo a Ucrania sigue firme como un roble: un 76% quiere que la UE respalde a Kiev hasta una paz decente, y un 70% aprueba sanciones a Rusia. ¿Confianza en la UE? Sube al 51%, con los jóvenes liderando el aplauso. Pero cuidado, solo un 44% cree que la economía europea no está en modo “crisis existencial”. ¿Prioridades? Empleo y sanidad, por favor, que la defensa ya tiene suficientes juguetes caros.