La Superintendencia Financiera de Colombia está más enojada que un jefe con un informe atrasado. Este jueves anunció que investigará a los fondos privados de pensiones por no transferir unos 8.7 billones de pesos colombianos, o sea, unos 2,292 millones de dólares, al gestor estatal Colpensiones. Estos son ahorros de personas que decidieron cambiar de régimen para su jubilación, pero parece que los fondos privados se hicieron los desentendidos.
El drama no es nuevo. A finales de abril, el Consejo de Estado suspendió un decreto del Gobierno que obligaba a estos fondos a mover unos 25 billones de pesos, equivalentes a 6,587 millones de dólares, a Colpensiones. Es como si el Gobierno dijera “pásame la plata” y los fondos respondieran “¿qué plata?”. Ahora, la Superintendencia está revisando con lupa por qué no se ha movido ni una fracción de lo esperado, mientras los trabajadores afectados probablemente miran sus cuentas con cara de “¿y mi retiro?”.
Este lío tiene más giros que una telenovela. Los fondos privados parecen estar jugando al Monopoly con el dinero de las pensiones, y Colpensiones espera como un casero al que no le pagan el arriendo. La investigación promete destapar si esto es un simple malentendido o un caso de “se me olvidó transferir billones, ja ja”.
Mientras tanto, los colombianos que cambiaron de régimen están atrapados en el medio, rezando por no jubilarse con solo un café y un “lo siento” como pensión. ¿Resolverá la Superintendencia este enredo financiero o seguiremos viendo más capítulos de este culebrón? Solo queda esperar el próximo episodio.