Donald Trump aseguró este viernes que cerró “acuerdos comerciales fantásticos” con Xi Jinping durante su visita a Pekín, especialmente en aviación, agricultura y tecnología. El presidente estadounidense destacó la compra de 200 aviones Boeing por parte de China, aunque las acciones del fabricante cayeron al conocerse la cifra, inferior a las expectativas del mercado. También mencionó el interés chino en adquirir petróleo y soja estadounidense, productos que Pekín ha reducido en los últimos años a favor de proveedores como Brasil.
La segunda jornada de conversaciones reunió a un elenco de destacados empresarios de ambos países, entre ellos Elon Musk de Tesla, Tim Cook de Apple, Jensen Huang de Nvidia, Larry Fink de BlackRock, Stephen Schwarzman de Blackstone y Kelly Ortberg de Boeing. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que ambos gobiernos iniciarán un diálogo sobre un marco de seguridad para el uso de inteligencia artificial, en un momento en que Washington mantiene controles a la exportación de tecnología avanzada.
Uno de los puntos más llamativos fue la posible colaboración en centros de datos entre la empresa vinculada a la familia Trump, World Liberty Financial, y la china Nano Labs, tras un memorando de entendimiento firmado el mes pasado. Eric Trump, hijo del presidente, también participó en la agenda.
Al final, la cumbre dejó la sensación de que los grandes anuncios se miden más por el número de ejecutivos fotografiados que por los volúmenes reales de negocio cerrados, recordando que en las relaciones entre superpotencias hasta los “acuerdos fantásticos” necesitan tiempo para madurar y, sobre todo, para que las acciones de las empresas implicadas dejen de bajar.