Joe Biden presentó una demanda contra el Departamento de Justicia para evitar que salgan a la luz unas grabaciones de audio y transcripciones de conversaciones con su biógrafo en 2016 y 2017. La acción legal, interpuesta en un tribunal federal de Washington D.C., busca frenar la publicación prevista para el 15 de junio, impulsada por el Comité Judicial de la Cámara y la fundación Heritage.
Las cintas surgieron durante la investigación del fiscal especial Robert Hur sobre documentos clasificados, aunque nunca derivó en cargos. Heritage las solicitó mediante la Ley de Libertad de Información, pero el DOJ se resistió hasta la llegada de Trump. Ahora el expresidente autorizó su difusión, algo que Biden considera un truco para saltarse las normas federales.
La demanda pide declarar inválida la solicitud del comité y prohibir permanentemente la entrega de los materiales. Un portavoz del Departamento de Justicia asegura que la administración anterior intentó ocultar evidencias de un posible deterioro cognitivo ya en 2016, y afirma que el público merece escucharlas para juzgar por sí mismo.
Por su parte, el portavoz de Biden, TJ Ducklo, sostiene que el expresidente cooperó con Hur bajo la condición de confidencialidad. Según él, el propio DOJ reconoció que las grabaciones no servían al interés público y que todo esto responde más a cálculos políticos que a verdadera transparencia. Las cintas se realizaron en la residencia de Biden mientras redactaba sus memorias “Promise Me, Dad”, centradas en su decisión de postularse mientras su hijo Beau enfrentaba un cáncer cerebral.