¡Atención, que hay cambio de capitán en la embajada mexicana en Washington! A partir del 1 de mayo, Esteban Moctezuma, quien llevaba el timón desde febrero de 2021, pasará la batuta a Roberto Lazzeri Montaño. Tras un año y medio de rumores más jugosos que un chisme de vecindario, la presidenta Claudia Sheinbaum decidió renovar la cara diplomática en EE. UU.
Moctezuma, exsecretario de Educación Pública bajo López Obrador, deja el puesto en medio de especulaciones que parecían nunca acabar. Entra Lazzeri, actual director de Nacional Financiera, con un perfil más afilado que un cuchillo de chef para el tema estrella de Sheinbaum: la relación comercial con el vecino del norte. Este hombre ya tiene experiencia lidiando con los gringos, pues el año pasado fue el enlace con el Departamento del Tesoro durante una investigación sobre lavado de dinero que señaló a tres instituciones financieras mexicanas. Vamos, que sabe torear en esa plaza.
La embajada en Washington no es cualquier cosa; aquí la línea directa viene de Palacio Nacional, no de Relaciones Exteriores. Con este cambio, Sheinbaum busca evitar los clásicos celos y triangulaciones entre el secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, y el nuevo embajador. Tener a los dos Robertos en sintonía es clave para no meter la pata en un puesto que trabaja codo a codo con el Capitolio, donde las relaciones públicas valen oro.
¿Podrá Lazzeri mantener el barco a flote en aguas gringas? Esto pinta más interesante que un partido de ida y vuelta. Sheinbaum apuesta por un as comercial para no perder el juego diplomático en Washington.