El primer ministro de Canadá, Mark Carney, calificó el lunes como “inaceptable” el trato dado a los activistas de la flotilla para Gaza, entre ellos 12 canadienses, durante una llamada con el presidente israelí Isaac Herzog. Carney exigió una investigación independiente y condenó con dureza las declaraciones del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, quien publicó un video en el que aparecían decenas de activistas arrodillados y con las manos atadas mientras les decía “Bienvenidos a Israel, esta es nuestra casa”.
La semana pasada, Canadá anunció que llamaría a consultas a su embajador en Israel por lo que la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Anand, describió como un “trato deplorable”. Tras su expulsión y llegada a Estambul el 21 de mayo, los activistas denunciaron humillaciones y amenazas constantes. Safa Chebbi, uno de los canadienses que ya regresó a su país, relató a la AFP que el grupo estuvo bajo presión permanente durante el proceso.
Mientras tanto, el video de Ben-Gvir generó rechazo internacional y también dentro del propio gobierno israelí. Carney dejó claro que su país no tolerará este tipo de imágenes ni el trato recibido por los activistas. La llamada entre ambos mandatarios sirvió para que el primer ministro canadiense expresara su preocupación y pidiera explicaciones formales. Por ahora, la diplomacia canadiense mantiene la presión mientras los activistas regresan a casa con historias que suenan más a secuestro que a procedimiento migratorio habitual.