¡Alerta en el mundo del cobre! China decidió ponerle candado a sus exportaciones de ácido sulfúrico, dejando a Chile, el rey mundial del cobre, más seco que un desierto en marzo. Según datos de aduanas chinas, ni un solo cargamento llegó al país sudamericano, algo que no pasaba desde julio de 2023. ¿La razón? Una crisis de azufre por la guerra en Oriente Medio y una prohibición china que arrancará en mayo para priorizar su industria de fertilizantes.
Chile, que dependía de China para el 37% de su ácido según HSBC, está en apuros. Este químico es clave para la lixiviación, un proceso que produce la mitad de sus 2 millones de toneladas de cobre refinado anuales, de un total de 5.5 millones. En 2025, Chile absorbió un tercio de las exportaciones chinas, con 151,268 toneladas en marzo, pero en febrero de 2026 solo recibió 31,870. Ahora, cero. Morgan Stanley advierte que 1.1 millones de toneladas de cobre lixiviado están en riesgo, aunque el impacto podría tardar por la lentitud del proceso.
La relación con las fundiciones chinas, que compran mineral chileno y devuelven ácido, está más tensa que un cable de alta tensión. La escasez de mineral ha disparado tarifas a favor de las mineras, y el suministro de azufre se encarece, como lamenta Alexis Urbani de Incotrade Chile. Bold Baatar de Rio Tinto, copropietario de la mina Escondida, subrayó que Chile es el más vulnerable por su dependencia de importaciones.
Mientras China redirige sus 143,381 toneladas de marzo a Filipinas, India e Indonesia, Chile busca cómo no quedarse con las manos vacías. ¿Encontrará otro proveedor o terminará lixiviando con limón? Esto pinta más ácido que un chiste malo en un bar.