El canciller cubano, Bruno Rodríguez, solicitó este martes ante el Consejo de Seguridad de la ONU ayuda urgente de la comunidad internacional para evitar una catástrofe humanitaria en la isla, que enfrenta un bloqueo energético impulsado por Estados Unidos. Rodríguez advirtió que la situación podría agravarse tanto por acciones militares como por la interrupción del suministro de combustible.
El presidente Donald Trump ha amenazado con tomar el control de Cuba tras la ofensiva que derrocó a Nicolás Maduro en Venezuela, señalando a la isla como posible siguiente objetivo. Los cubanos enfrentan desde hace años escasez de alimentos, medicinas y productos básicos debido al embargo comercial impuesto en 1962. Los apagones son frecuentes y la situación se complicó cuando Trump cortó el petróleo proveniente de Venezuela.
La semana pasada, Washington imputó judicialmente al expresidente Raúl Castro por la muerte de cuatro estadounidenses en el derribo de dos avionetas de un grupo anticastrista en 1996, cuando él era ministro de Defensa. Horas después, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que Estados Unidos está muy enfocado en cambiar el sistema comunista cubano.
Rodríguez calificó la imputación como motivada políticamente y negó que Cuba represente una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. “Es una idea que va en contra de la lógica y el sentido común”, declaró ante la ONU. El canciller concluyó su intervención con un llamado directo: “Dejen vivir a Cuba en paz”. La escena parece sacada de una película donde un país pide que lo dejen en paz mientras el vecino grande sigue ajustando las tuercas.