El presidente cubano Miguel Díaz-Canel reivindicó este lunes el derecho legítimo de su país a defenderse de una posible agresión de Estados Unidos, en un contexto de crecientes tensiones bilaterales. Según un informe de Axios basado en inteligencia clasificada, Cuba habría adquirido más de 300 drones militares y evalúa escenarios de uso cerca de la base estadounidense de Guantánamo. Díaz-Canel señaló que la isla ya sufre una agresión multidimensional y que tiene el derecho absoluto a protegerse de cualquier arremetida bélica, algo que Washington no puede usar como excusa para iniciar una guerra contra el pueblo cubano.
Las autoridades estadounidenses ven en estas capacidades una amenaza creciente debido a la proximidad de la isla a Florida. El gobierno cubano, por su parte, acusa a Washington de preparar el terreno político para una intervención militar que, de concretarse, provocaría un baño de sangre de consecuencias impredecibles. Díaz-Canel reiteró que Cuba no representa ninguna amenaza ni tiene intenciones agresivas contra otras naciones, aunque el presidente Donald Trump insiste en que la isla constituye una amenaza excepcional para la seguridad nacional.
A las sanciones vigentes desde 1962 se sumó en enero un bloqueo petrolero que solo ha permitido la llegada de un tanquero ruso con unas 100,000 toneladas de crudo. En mayo Trump aprobó un nuevo paquete de sanciones. En medio de este clima, el director de la CIA, John Ratcliffe, viajó el jueves a La Habana para una reunión con altos funcionarios cubanos. El encuentro se produce mientras ambos países intentan mantener conversaciones en uno de los momentos más tensos de su relación, con drones, amenazas y portaviones flotando en el mismo relato de siempre.