¡Cuidado, drones despistados al ataque! Letonia y Lituania alzaron la voz este jueves, rogándole a la OTAN que refuerce las defensas aéreas en su región después de que dos drones ucranianos, que parecen haber sacado un GPS de Wish, cruzaran la frontera rusa y se estrellaran en suelo letón. Uno incluso explotó en una instalación de almacenamiento de petróleo en Rezekne, a solo 40 kilómetros de Rusia. ¿Objetivo equivocado o simplemente un dron con resaca?
El ministro de Defensa letón, Andris Spruds, trató de calmar los ánimos, diciendo que probablemente Ucrania los lanzó contra objetivos rusos, pero los aparatos decidieron hacer turismo por su cuenta. En una rueda de prensa cerca del desastre, Spruds pidió a gritos más apoyo aliado: “Este cielo es de todos en la OTAN, ¡traigan las unidades ya!” Vamos, que no quiere más visitas sorpresa de drones con puntería de borracho.
El incidente dejó cuatro tanques de petróleo vacíos dañados en Rezekne. Los residentes, aún con el susto en el cuerpo, contaron a Reuters que escucharon explosiones, mientras los bomberos apagaban un tanque humeante como si fuera un asado mal hecho. Restos de un dron fueron hallados en la escena, confirmando que no fue un OVNI sino un error de navegación épico. Letonia, Lituania y Estonia, los vecinos más nerviosos de Rusia, siguen apoyando a Ucrania en la guerra, pero ahora piden un paraguas antiaéreo más grande.
En resumen, los bálticos están hartos de ser el patio trasero de los drones perdidos. ¿La OTAN les hará caso o seguirán esquivando “regalos” voladores? Esto está más descontrolado que un dron en una despedida de soltero.