¡El ring de las Naciones Unidas se puso más caliente que un debate en redes! Este lunes, Estados Unidos e Irán se enfrentaron en Nueva York durante la 11.ª conferencia para revisar el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), vigente desde 1970. El drama escaló cuando Irán fue elegido como uno de los 34 vicepresidentes de la conferencia por el grupo de Estados no alineados, algo que a EE. UU. le sentó como un balde de agua fría en un día de invierno.
Christopher Yeaw, subsecretario de Control de Armas de EE. UU., no se mordió la lengua y llamó la elección de Irán una “afrenta” al TNP, acusando a Teherán de ignorar sus compromisos y de negarse a cooperar con el organismo nuclear de la ONU. “Es una humillación para la credibilidad de esta conferencia”, disparó, como si estuviera audicionando para un drama político. Por su lado, Reza Najafi, embajador iraní, contraatacó diciendo que las críticas de EE. UU. son “infundadas” y políticamente motivadas, recordando que Washington es el único que ha usado armas nucleares y sigue modernizando su arsenal.
En medio de una guerra de dos meses con EE. UU. e Israel, el tema nuclear sigue siendo el elefante en la sala. Trump reiteró el domingo que Irán jamás tendrá un arma nuclear, mientras Teherán insiste en que solo enriquece uranio para fines pacíficos, aunque Occidente sospecha lo contrario. Una propuesta iraní reciente busca pausar el debate nuclear hasta resolver el conflicto y las tensiones en el golfo Pérsico.
Mientras Trump y sus asesores debaten, la Casa Blanca asegura que sus “líneas rojas” con Irán están más claras que un meme viral. ¿Habrá paz o seguiremos con este culebrón internacional?