El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, aseguró que la cooperación bilateral está generando resultados concretos en seguridad y prosperidad, aunque admitió que aún queda trabajo pendiente. Tras un año en el cargo, Johnson destacó avances en la frontera, el combate al fentanilo y las operaciones contra cárteles.
Según Johnson, la frontera suroeste es “la más segura de la historia”, con aprehensiones de la Patrulla Fronteriza en su nivel más bajo en 55 años. La migración ilegal ha caído drásticamente, con cero liberaciones y aprehensiones diarias un 95% inferiores a las de la administración Biden. En el frente del fentanilo, las muertes por sobredosis en Estados Unidos bajaron 35% para finales de 2025, mientras las incautaciones marítimas disminuyeron más de 95%. México, por su parte, decomisó 65.5 toneladas métricas en el mar y desmanteló más de 2,300 laboratorios clandestinos.
El embajador también resaltó 96 extradiciones y 92 transferencias a Estados Unidos bajo la Ley de Seguridad Nacional, incluyendo a cuatro de los diez fugitivos más buscados por el FBI. Entre los objetivos caídos figuran Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, y otros líderes criminales. Las incautaciones de armas ilegales aumentaron 125%, con más de 36,000 decomisos por parte de la ATF.
Además, Johnson celebró avances en el Tratado de Aguas de 1944 y un acuerdo para resolver la crisis de aguas residuales del Río Tijuana. La cooperación también ha combatido el gusano barrenador del ganado. La estrategia Mission Firewall y el intercambio de información en tiempo real completan un balance que, según el diplomático, demuestra que atacar las finanzas ilícitas y las estructuras criminales está dando frutos medibles.