¡Atención, que dos expresidentes uruguayos soltaron la lengua en Montevideo! Durante la XXIV Cumbre Mundial de Comunicación Política, el 22 de abril, Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle Herrera se despacharon contra las redes sociales y hasta le dieron un tirón de orejas al presidente argentino Javier Milei, con más chispa que un asado en domingo.
Sanguinetti abrió fuego diciendo que las redes han destrozado la democracia al crear ciudadanos que se sienten sus propios presidentes, sin necesidad de partidos ni parroquias para desahogarse. Y no paró ahí: criticó a mandatarios que gobiernan por X a las 3 de la mañana, como ciertos presidentes de EE. UU. y Argentina. “¿Están calmando el insomnio o ejerciendo el poder? ¡Es de locos!”, soltó, dejando claro que esto parece más un chat de trasnochados que un gobierno serio.
Por su lado, Lacalle Herrera apuntó al anonimato en redes, acusándolo de fomentar cobardía e insultos. “Es lo que ensucia la política hoy”, afirmó, más serio que un juez en lunes por la mañana. También pidió pausa antes de reaccionar en caliente, porque “libertad sin responsabilidad no existe”. Un consejo que más de uno debería tatuarse.
Sobre Milei, Sanguinetti opinó que su llegada es el clásico “salvador” en un vacío político argentino, logrando bajar la inflación al inicio, pero tropezando con su actitud. ¿Llamar “Don Chatarrín” a un empresario de Techint frente a inversores en Nueva York? “Si soy gringo, voy a Buenos Aires de turista, pero invertir, ni loco”, remató. Además, como periodista, rechazó los insultos de Milei a la prensa, subrayando que sin confianza en instituciones, la democracia es puro humo.
En fin, estos veteranos uruguayos pintaron un panorama más enredado que un cable de cargador. ¿Será que las redes y los “salvadores” nos tienen twitteando al borde del abismo?