Un juez decidió que los agentes de ICE ya no pueden aparecer como fantasmas enmascarados en los juzgados de inmigración de Manhattan para llevarse a la gente en medio de una audiencia rutinaria. La medida llega en plena campaña de deportaciones masivas de Trump y deja a los oficiales con las manos atadas salvo que exista una orden judicial y una amenaza real a la seguridad pública.
El magistrado Peter Kevin Castel recordó que sigue vigente la normativa de 2021 impuesta durante el gobierno de Biden, que limita los arrestos en estos tribunales. Aunque la resolución es temporal y forma parte de una demanda mayor, impide por ahora las redadas masivas en al menos tres juzgados de Manhattan. Todo empezó cuando el Departamento de Seguridad Nacional anuló esa regla en enero de 2025 para acelerar las expulsiones prometidas por Trump. Varias organizaciones, incluida la ACLU, demandaron alegando que los agentes detenían a personas durante comparecencias normales, separaban familias y generaban un clima de terror en los pasillos.
La directora de litigios de ACLU, Amy Belsher, describió cómo los agentes tiraban al suelo a inmigrantes frente a sus hijos. Harold Solis, de Make the Road New York, celebró que el propio gobierno reconociera que su memorando no autorizaba esas detenciones. Los juzgados dejaron de ser espacios de debido proceso y se convirtieron en escenarios de emboscadas diarias donde padres desaparecían y niños quedaban solos. Ahora, al menos por un tiempo, los inmigrantes podrán entrar a declarar sin sentir que participan en un reality de persecución televisada.