Javier Milei anunció una rebaja en los impuestos a las exportaciones de trigo y cebada desde junio de 2026, y de soja a partir de enero de 2027, durante un discurso ante empresarios rurales en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. La medida busca seguir conquistando al sector agropecuario, que en 2025 aportó más del 60% de las exportaciones del país según datos del Indec. Milei prometió bajar las retenciones de trigo y cebada del 7.5 al 5.5 por ciento y, en el caso de la soja, recortar entre un cuarto y medio punto mensual hasta 2028, siempre que la recaudación lo permita y él siga en el poder.
El presidente ultraliberal también extendió la baja de retenciones a la industria automotriz, la petroquímica y las maquinarias. Un día después de que el Indec revelara un récord histórico de exportaciones en abril por 8,914 millones de dólares y un crecimiento económico del 5.5 por ciento en marzo, Milei insistió en su receta de recortes. Desde diciembre de 2023 aplica ajustes duros en salud, educación y ciencia para lograr superávit fiscal, y repitió que el objetivo es achicar el Estado y devolverle el dinero a los argentinos de bien.
La estrategia parece un intento de equilibrar las cuentas públicas mientras se depende de la reelección en 2027 para que las rebajas continúen. Milei presenta estos beneficios como un premio al campo que sostiene la economía, aunque el plan sigue atado a que sus recortes no terminen afectando la propia base productiva que ahora celebra las noticias.