¡El caso Epstein sigue siendo un culebrón! Los republicanos de la comisión de supervisión de la Cámara de Representantes anunciaron este miércoles que la exfiscal general Pam Bondi comparecerá el 29 de mayo para testificar sobre el escándalo del delincuente sexual Jeffrey Epstein. ¿Una búsqueda de justicia o puro show para las cámaras?
Los republicanos, en un tuit cargado de sarcasmo, acusaron a los demócratas de hacer “teatro innecesario” y de haber dado “carta blanca a los Clinton” durante meses, mientras celebraban haber asegurado la presencia de Bondi. Esto llega justo después de que los demócratas amenazaran con una moción de desacato contra ella por no cooperar, aunque han pausado la medida esperando su declaración. El representante demócrata Robert Garcia no se mordió la lengua: “Es inaceptable que se haya negado a presentarse hace dos semanas”. Parece que el Congreso está más tenso que un reality show en su gran final.
Bondi, forzada a dimitir por Donald Trump tras una polémica audiencia en febrero, pidió perdón a las víctimas en la comisión judicial, pero solo por el daño causado por Epstein, no por la filtración de datos personales en miles de documentos del Departamento de Justicia. Intentó desvincular a Trump del escándalo, pese a archivos del FBI con testimonios no verificados, incluyendo una acusación de abuso a una menor de 13 años. Los demócratas la acusaron de mentir bajo juramento y criticaron la difusión de correos, direcciones y fotos de las víctimas.
Esto pinta más sucio que un chisme de vecindario. ¿Será la comparecencia de Bondi un paso hacia la verdad o solo otro episodio de este drama interminable?