¡Portugal pone el freno a Maduro! Este miércoles, el ministro de Exteriores luso, Paulo Rangel, rechazó tajantemente un regreso al ‘status quo’ en Venezuela con Nicolás Maduro de vuelta en el poder. Según Rangel, la intervención militar de EE. UU. del 3 de enero abrió una ventana para una transición democrática. ¿Volver atrás? Ni en sueños.
En el Foro La Toja en Lisboa, Rangel fue claro como el agua: “La reposición de la legalidad internacional no pasa por el regreso del anterior presidente”. Insistió en que volver al pasado no es un camino creíble para defender el derecho internacional. En cambio, ve en la situación actual una oportunidad de oro para impulsar un proceso de transición constitucional que termine con la voz soberana del pueblo venezolano. Suena más idealista que un guion de película inspiracional.
Rangel subrayó que Portugal aboga por pasos concretos en esta transición, empezando por la liberación de todos los presos políticos. También pidió condiciones para que la oposición participe en un proceso democrático con elecciones libres y justas dentro de un plazo razonable, todo con el objetivo de lograr una reconciliación nacional. ¿Un plan utópico o un deseo navideño?
En este marco, defendió el encuentro del primer ministro Luis Montenegro con la líder opositora María Corina Machado y las recientes visitas de delegaciones diplomáticas portuguesas a Caracas. “Seguiremos dialogando con autoridades y líderes venezolanos, buscando el éxito de una transición inclusiva”, aseguró. Portugal parece jugar al mediador estrella, pero ¿lograrán que Venezuela deje de ser un culebrón político interminable? Solo el tiempo dirá si esto es un avance o pura retórica diplomática.