¡Agárrense las carteras, que esto se puso feo! El Banco Mundial soltó un informe este martes que parece un guion de película apocalíptica: los precios de todo, desde petróleo hasta fertilizantes, han subido un 16% este año. ¿La culpa? La guerra en Oriente Medio y un cóctel de desastres que golpean la economía como un boxeador enojado.
El economista jefe del BM, Indermit Gill, explicó que este drama llega en oleadas: primero, el precio de la energía se dispara como cohete; luego, la comida se pone más cara que un brunch hipster; y, para rematar, la inflación hace que los intereses suban más rápido que el estrés en lunes por la mañana. El resultado: deudas que duelen más que una resaca.
El petróleo Brent, el rey de los mercados, podría llegar a 86 dólares por barril en 2026, desde los 69 del año pasado, asumiendo que el caos en el estrecho de Ormuz se calme pronto. Pero, ojo, si la cosa se pone más fea y las instalaciones petroleras sufren, el precio podría trepar a 115 dólares. ¡Eso es más caro que un café en aeropuerto!
Los fertilizantes, primos del crudo, subirán un 31%, dejando a los agricultores con menos plata y cosechas en riesgo. Y los metales como cobre o aluminio están tocando máximos históricos, impulsados por la fiebre de los autos eléctricos y las energías verdes. ¿Resultado? Todo cuesta más que un chiste malo. Mientras tanto, seguimos esperando que el mundo se arregle, pero parece que el guion solo se pone más caro.