Estados Unidos, India, Australia y Japón reactivaron este martes su alianza Quad con nuevos proyectos de cooperación marítima y minerales críticos. El secretario de Estado Marco Rubio se reunió con sus homólogos en Nueva Delhi, apenas diez días después de que Donald Trump visitara Pekín y hablara con entusiasmo de una colaboración entre las dos potencias como un “G2”. Esa idea inquieta a los aliados de Washington, que temen quedarse fuera del nuevo club exclusivo.
Rubio destacó que los cuatro países comparten valores democráticos sólidos y objetivos económicos alineados. Anunció dos iniciativas marítimas: una combina capacidades de vigilancia y otra ofrece información en tiempo real al tráfico comercial. Por primera vez, Australia mencionó que el Quad apoyará el desarrollo portuario en Fiyi, un punto estratégico del Pacífico Sur donde China ha invertido con fuerza para ganar influencia. También intensificarán esfuerzos para asegurar suministros de minerales críticos, esenciales para la tecnología avanzada y un área donde la administración Trump ha buscado alternativas al dominio chino.
Aunque Rubio ha celebrado dos reuniones del Quad desde que asumió el cargo, Trump evitó comprometerse con una cumbre de líderes. Prefiere resultados concretos antes que fotos de familia y cumbres protocolarias. A diferencia de Joe Biden, que priorizó las alianzas y prometió que las reuniones del Quad eran permanentes, la actual administración apuesta por acciones rápidas y discretas. Los cuatro países parecen decididos a avanzar de forma agresiva en el mar y en las minas, mientras Washington equilibra guiños a Pekín con la necesidad de mantener contentos a sus socios tradicionales.