Un legislador de Texas anunció el miércoles que muestras de un supuesto gusano barrenador del Nuevo Mundo, tomadas de dos terneros en una granja de La Pryor, fueron enviadas a un laboratorio federal en Iowa. Don McLaughlin aseguró haber visto fotos y videos del caso, mientras una imagen circulaba entre productores y provocaba subidas y bajadas en los precios del ganado como si el mercado fuera una montaña rusa de feria.
La Comisión de Salud Animal de Texas aclaró que ningún caso está confirmado en el estado. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), encargado de la campaña contra este parásito, no ofreció comentarios inmediatos. A inicios de semana la misma agencia desmintió a McLaughlin, quien había afirmado que existía un caso confirmado a solo 1.6 kilómetros al sur de la frontera de Texas. El martes, el USDA verificó un caso real a 40 kilómetros al sur, en Coahuila, México.
El pánico parece haber comenzado con una foto que nadie pudo autenticar de inmediato, pero que bastó para que los rancheros revisaran sus hatos como si buscaran un tesoro escondido. El gusano barrenador, que afecta al ganado, genera más nervios que una inspección sorpresa de Hacienda en un rancho.
Al final, Texas trata de mantener la calma mientras el USDA vigila la frontera y los productores cuentan terneros con más ansiedad que un apostador en la última carrera. Un posible parásito a distancia genera más movimiento que una oferta de carne barata en el supermercado.